PROFESIONALISMO MILITAR

Tcnel. Trans. DEM Carlos Alfredo Soto Hernández

INTRODUCCIÓN

En la actualidad las fuerzas armadas a nivel mundial, en especial los ejércitos, están alcanzando altos índices de desarrollo tecnológico a través de los procesos de modernización emprendidos hace algunos años, estos cambios están orientados a mejorar la organización existente, las doctrinas de empleo de dichas fuerzas armadas, su composición y la incorporación de alta tecnología en las diferentes ramas que las integran.

"Todo lo anterior presupone un cambio de mentalidad militar en cada uno de los ejércitos, razón por la que se ven en la necesidad de materializar cambios en sus sistemas educativos y culturales a fin de actualizar y optimizar la preparación profesional de quienes hemos elegido la carrera de las armas como forma de vida. Por esta razón y bajo este prisma, la formación y educación militar adquieren una importancia esencial en la capacidad de los futuros líderes militares, con visión audaz, sistematización de su labor y una moderna filosofía de servicio".

base legal

La Constitución de la República de 1983 con sus reformas en 1991 y 1992 es la norma jurídica primaria del Estado, la cual establece en líneas generales, el rol que deberá cumplir la Fuerza Armada en casos de amenazas internas, externas y en casos de desastres nacionales. Asimismo, establece cómo el Órgano Ejecutivo podrá disponer excepcionalmente de la institución, si se han agotado todos los medios ordinarios para el mantenimiento de la paz interna, la tranquilidad y la seguridad pública.

Dentro del articulado del capítulo VIII de la Constitución de la República conviene destacar lo siguiente:

Art. 211. "La Fuerza Armada es una institución permanente al servicio de la Nación, es obediente, profesional, apolítica y no deliberante".

De acuerdo al texto anterior la Fuerza Armada es una institución al servicio de la Nación, realidad que le da el sentido de existencia para la consecución de los fines del Estado. Su condición de apoliticidad se refiere a que sus miembros no pueden pertenecer a partidos políticos, ni deben obedecer, difundir o combatir corriente o idea política alguna.

Su carácter de obediente y no deliberante está plasmado en el mandato contenido en el artículo 213, el cual se refiere la subordinación a la autoridad del Presidente de la República, en su calidad de Comandante General de la Fuerza Armada. Su profesionalismo se describe en el artículo 214 el cual dice: "la carrera militar es profesional y en ella sólo se reconocen los grados obtenidos por escala rigurosa y conforme a la Ley".

"Los militares no podrán ser privados de su grado, honores y prestaciones; salvo los casos determinados por la ley".

Este artículo determina la formalidad de la carrera militar y dicta lo concerniente a los grados, tanto en lo que respecta a su obtención como a su privación y da origen a la creación de la norma jurídica para establecer la escala jerárquica de la Fuerza Armada e incluye también honores y prestaciones. Todo lo anterior se hará conforme a la ley.

la profesión militar

La Fuerza Armada como institución debe reunir las cualidades que le permitan manifestar un comportamiento adecuado a su papel al servicio de la Nación.

La Constitución de la República define cómo debe ser la Fuerza Armada; hacia ello deben estar encaminadas las virtudes y valores de la profesión, en donde el militar tiene una doble función que cumplir: como el heroico hombre de las armas y como el ciudadano ejemplar de la sociedad.

Debido a lo anterior su conducta, compleja y virtuosa, ha sido objeto del reconocimiento histórico por parte de la Nación, ya que ha puesto de manifiesto su profesionalismo militar.

Los militares somos servidores públicos responsables de la defensa de la Nación, tenemos además la responsabilidad de la vida y el bienestar de los miembros de la Institución Armada. El militar se distingue por poseer características comunes tales como:

· Las destrezas militares

· El porte militar

· La autodisciplina

· Actualización sobre los acontecimientos que ocurren a nivel mundial, regional y nacional.

profesionalismo militar

El profesionalismo significa tener conciencia de la propia profesión y suficiente conocimiento de la misma para ejercerla con éxito y solvencia moral. El buen profesional lo es no sólo en el sentido técnico, sino también en el sentido ético.

El profesionalismo militar debe darse en tres direcciones:

. Conocimiento de las armas y de los demás elementos con los que el país cuenta para la defensa nacional.

.Técnica inteligente para aprovechar esos elementos.

. Conocimiento completo de la situación que se viva a cada momento.

No es un buen profesional el militar que sólo sabe de armas, pero no posee inteligencia, sagacidad y prudencia para usarlas adecuadamente, con objetivos claros y seguridad de éxito. También es necesario poseer amplios conocimientos de cultura general a fin de estar enterado de lo que sucede en el mundo.

El militar profesional es, no sólo un hombre que sabe percibir lo que acontece a su alrededor, sino también un gran visionario.

Los buenos analistas y estrategas militares están continuamente esforzándose para una mejor apreciación (global, política y estratégica).

EL PERFIL MILITAR

Todo militar salvadoreño debe poseer las características, cualidades y virtudes que le permitan desarrollar sus aptitudes como líder y administrador, lo cual contribuye a modernizar y profesionalizar cada día más a la Fuerza Armada de El Salvador.

PERFIL DEL MILITAR COMO LÍDER

La potencia de combate se logra a través de la combinación exitosa del poder de fuego, la protección, la maniobra y el liderazgo; siendo este último el que permite llevar al éxito o fracaso la conducción de determinada unidad. Tomando en cuenta que a pesar de la influencia de la tecnología avanzada en el ámbito militar, el elemento humano sigue siendo el punto de balance en el cumplimiento de la misión; es ahí en donde los líderes infunden confianza, enfocan el futuro y reconocen al ser humano como el elemento primordial para generar potencia de combate. Todos estos aspectos juegan un rol decisivo dentro de la institución militar.

PERFIL DEL MILITAR COMO ADMINISTRADOR

La administración es la herramienta básica que permite combinar o coordinar los recursos para alcanzar los objetivos de la organización; además, posibilita conocer el ciclo administrativo, compuesto por la planificación, organización, coordinación, dirección, control y supervisión.

Con el transcurrir del tiempo los recursos continúan caracterizándose por su es casez frente al incremento de las necesidades dentro de la Institución, debido a que en una sociedad como El Salvador, en donde la asignación de recursos para la defensa nacional depende del orden constitucional y del poder político, éstos deben ser utilizados en forma eficiente. Surgen aquí los administradores con gran capacidad, lo cual permite fortalecer la Institución en beneficio de la defensa de la Nación. Administrar los recursos de la Fuerza Armada es tarea de todos sus miembros, compromiso que debe cumplirse eficientemente, tal como lo exige la sociedad salvadoreña.

CIUDADANOS EJEMPLARES

Por ser una institución al servicio de la sociedad, desde el glorioso 07 de mayo de 1824, ésta exige profesionalismo a todos sus miembros, siendo la modernización uno de sus objetivos permanentes.

La sociedad salvadoreña, siempre se ha caracterizado por poseer militares profesionales, que respetuosos de la ley, y subordinados al gobierno legítimamente constituido nunca pierden su condición de ciudadanos ejemplares; contribuyendo de esta manera al desarrollo nacional y, por tanto, a la construcción de un Estado moderno. La línea divisoria entre los asuntos políticos y militares está claramente marcada, logrando de esta manera que los miembros de la Institución Armada se dediquen exclusivamente al estudio y práctica de la defensa nacional.

Una Fuerza Armada moderna exige cuadros profesionales que enfoquen su misión hacia la defensa nacional, asesoren a los líderes políticos y reflejen en el campo militar las decisiones del conductor político.

ASPECTOS ESENCIALES QUE DEFINEN LA CARRERA MILITAR COMO UNA PROFESIÓN

Capacidad profesional

Consiste en la preparación técnica del militar, la cual debe ir acorde con los avances tecnológicos propios del proceso evolutivo de la ciencia militar. Esta calificación técnica se logra sólo a través de programas de educación y adiestramiento, que incluyan una gama de conocimientos científicos, militares y otros afines al ejercicio de la profesión.

Responsabilidad social

Implica que la profesión conlleva un sentido de responsabilidad social, al servicio de la Nación, la cual se obtiene mediante la adquisición y desarrollo de valores morales, espirituales y cívicos que definen la relación entre la sociedad como poder político y la Fuerza Armada como institución fundamental del Estado.

La corporatividad o espíritu de cuerpo

Este término se utiliza en la mayoría de profesiones con el fin de enfatizar el grado de cohesión en cuanto a compañerismo y los niveles de lealtad para con la Institución. En la Fuerza Armada se le denomina espíritu de cuerpo, el cual consiste en desarrollar y fortalecer la virtud por la vocación militar. Se demuestra a través de la lealtad hacia la patria, la institución, la unidad militar a la cual se pertenece, a compañeros, subordinados y superiores. Se alcanza el aprendizaje teórico y práctico durante el paso por las escuelas de formación militar, en las cuales se adquieren las bases teóricas y éticas; se fundamentan los códigos de conducta, se reciben las costumbres y tradiciones militares transmitidas de generación en generación que constituyen la columna vertebral de la carrera militar. Asimismo, forman parte de la profesión las retribuciones profesionales tangibles, el sistema de rotación de empleo y el intercambio actualizado de informaciones.

La Ética Profesional

Consiste en determinar un marco referencial sobre su comportamiento sometiendo el interés personal a las necesidades del servicio, debiendo renunciar al lucro y las ambiciones individualistas.

ÉTICA PROFESIONAL MILITAR

Una institución es legitimada en términos de valores y normas cuando transcienden los intereses individuales e institucionales y se coloca, con gran sentido de responsabilidad al servicio de la patria. En la medida en que todas las instituciones, incluyendo la Fuerza Armada, reciban menos recompensas materiales por los servicios que presta logra mayor estima y reconocimiento social.

Por tanto, todo elemento de la Fuerza Armada debe practicar e inculcar en los demás miembros los valores y virtudes militares (honor, valor, lealtad, compañerismo, fidelidad, patriotismo, abnegación, espíritu militar y de cuerpo) que han hecho de la Institución una entidad de prestigio a través de la Histo

ria.

La Fuerza Armada como Institución al servicio del Estado debe proyectar su imagen y orientar el cumplimiento de sus funciones basándose en un marco de integridad, lealtad, devoción por el deber y abnegación en el servicio.

Finalmente la ética profesional militar señala ciertas características que debe exigir la carrera militar: salud corporal, desarrollo y robustez física, inteligencia, agudeza mental, armonía física y psíquica, carácter decidido y valiente, criterio recto, espíritu de superación, conciencia y responsabilidad moral, fortaleza moral, fuerza y constancia de voluntad, espíritu de abnegación y sacrificio, disciplina, lealtad, camaradería, serenidad de ánimo, control y dominio de sí mismo. Todas estas características son adquiridas a través de la constancia y perseverancia que distinguen al heróico oficial de la Fuerza Armada Salvadoreña.

 

 

El TCnel. Trans. DEM Carlos Alfredo Soto Hernández es graduado de la Escuela de Formación de Oficiales de la Guardia Civil Española en 1980, aunque sus primeros 3 años de estudio los realizó en la Escuela Militar "Capitán Gral. Gerardo Barrios". Su formación profesional incluye los siguientes cursos: Contrainsurgencia en Fuerte Bragg, USA y Honduras; para Oficiales de Combate en Fuerte Benning, USA; Guerra Política en Taiwán; Comando y Estado Mayor en Venezuela; Administración de los Recursos para la Defensa en Colombia; es profesor de Historia y Estrategia Militar. En la actualidad realiza estudios de Licenciatura en administración de Empresas en la Universidad Militar de El Salvador.

Ha sido profesor en la Escuela de Comando "Dr. Manuel Enrique Araujo", Escuela Nacional de Inteligencia (ESNACIN) y Escuela de Infantería "Gral. Manuel José Arce"; Director de la Escuela de Guardias Nacionales "Gral. e Ing. José María Peralta Lagos"; Jefe de Estudios de la Escuela de Infantería "Gral. Manuel José Arce"; Jefe de Sección II "Inteligencia" en la Brigada Especial de Seguridad Militar; SubJefe del CI "Personal" en el Estado Mayor Conjunto de la Fuerza Armada; fue fundador de los Batallones de Reacción Inmediata "Ramón Belloso" y "Manuel José Arce". En la actualidad se desempeña como Tesorero Institucional del Ministerio de la Defensa Nacional.

Ha recibido varias condecoraciones por sus destacados servicios profesionales prestados a la Institución Armada.